
Eliminado ya Pescenio Niger, Septimio Severo permanece ocupado en oriente, apuntalando su situación allí, pero esta tarea no va a ser fácil. El otro gran poder del imperio, Clodio Albino, señor de occidente, no va a permanecer tranquilo en su retaguardia por mucho tiempo.
Severo por tanto se verá atrapado en dos frentes: oriente, en donde la situación del imperio es precaria tras la reciente guerra con Niger, y occidente, que obedece a Albino y detrás del cual está el mismísimo senado…intrigante y consciente de su pérdida de importancia.
¿Como saldrá Septimio Severo de esta?
Lo veremos en esta segunda parte de la trilogía sobre Severo…

¿Hubiera Clodio Albino, en caso de ganar, rehabilitado la autoridad del Senado? ¿Perdió el bueno y ganó el malo? ¿Hubiera sido otro el destino de Roma, ganando Clodio Albino?