Tras los notables éxitos de Valentiniano en Occidente —ese emperador severo pero prudente que mantuvo el Rin, aseguró Britania y contuvo los conflictos religiosos con sensatez—, viajamos ahora al otro extremo del Imperio. La corte de Constantinopla nos espera, para conocer el reinado de su hermano y colega imperial: Valente.
El gobierno de Valente dista mucho de la estabilidad de su hermano. Faltó en él la prudencia política y la habilidad militar que caracterizaron a Valentiniano, y su falta de carisma y su adhesión al arrianismo encendieron tensiones en un Oriente ya inflamado por disputas teológicas y las fracturas sociales.
A esta delicada situación interna se sumó pronto un desafío aún mayor: la usurpación de Procopio: pretendiente surgido de los rescoldos de la dinastía constantiniana, que pondrá a prueba la legitimidad y la autoridad del emperador. La guerra civil que siguió será uno de los episodios más intensos de su reinado.
En la segunda parte del episodio – conjurada ya la rebelión de Procopio – nos vamos a las tierras del Éufrates, en donde el viejo Sapor II sigue gobernando Persia con mano firme. Los ecos de la desastrosa campaña de Juliano aún resuenan, y los tratados firmados tras su muerte pesan sobre la diplomacia romana. Armenia, los reinecillos caucásicos y las fortificaciones del limes oriental se convierten en piezas de un tablero siempre inestable, donde Roma y Persia juegan una partida perpetua entre la guerra y la diplomacia.
Difícil gobierno el de Valente…imponentes los retos que tiene por delante. Así es.
Episodio complejo, profundo y lleno de contenido el que os presento. Así que solo espero que lo disfrutéis.
Adjunto mapa de la rebelión de Procopio, por si resultara de utilidad para el episodio.


