(Episodio 55) Galerio marcha sobre Roma

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Nos centramos hoy en la reacción de Galerio ante la derrota de Severo, augusto de occidente, en tierras de Italia ante Majencio y Maximiano. 

Galerio, garante de los principios tetrárquicos, invadirá Italia para eliminar a Majencio y reestablecer el orden allí, sin embargo las cosas no saldrán como él esperaba, lo cual indica que Majencio contaba con importantes apoyos en la península, y que su posición era más firme de lo que se pensaba.

Por otra parte, Maximiano hercúleo, que había marchado a la Galia a establecer alianza con Constantino, vuelve ahora a una Italia que en donde ha perdido gran parte de su prestigio ante los éxitos cosechados por su hijo. Queda por tanto Maximiano como un elemento incómodo, como un emperador apátrida, atrapado entre dos colosos, que son Constantino y Majencio. 

Rencillas entre los señores de occidente por tanto, y resquemor en oriente con un Galerio que, mientras lame sus heridas, sigue pensando en reestablecer el legado de Diocleciano sobre todo el orbe romano. 

Bienvenidos al episodio 55 de El Ocaso De Roma.

(Episodio 54) Majencio, señor de Italia

Busto de Majencio, conservado en el museo Pushkin de Moscú

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Hoy nos centramos en la figura de Majencio, hijo de Maximiano y usurpador de Italia, que viendo como Constantino colocaba la púrpura sobre sus hombros y se proclamaba emperador en los campos de Britania en verano del 306, quiso hacer lo propio desde la ciudad de Roma en octubre, reclamando un puesto en la tetrarquía al que creía tener más derecho por ser hijo del antiguo augusto hercúleo de occidente y yerno además de Galerio. 

Hablamos así de este personaje trascendental, que enseguida controlará también la rica región norteafricana, y en torno al cual brotarán una serie de intrigas, pactos, y alianzas que llevarán al antiguo augusto Maximiano, su padre, a volver a la escena política tras su abdicación forzosa llevada a cabo en Milán en el 305, como sabemos.

Tres nuevos príncipes en occidente por tanto: Majencio, Maximiano y Constantino (este último reconocido como césar) a los que tanto Severo (augusto legítimo de occidente) como Galerio intentarán hacer frente sin escatimar medios, llegando incluso a la invasión de Italia para eliminar a Majencio. Terrible situación ésta, que llevará a Maximiano a establecer una alianza con Constantino que, como todos los demás, jugaba también sus cartas en esta pugna descarnada por el poder absoluto. 

Bienvenidos al episodio 54 de El Ocaso De Roma. 

Música:

  • Ananta Sound: Silk Road
  • Ant DK: Elium War
  • Salvador Pons: Más allá de Cirlán
  • Zero Project: The return of the king
  • Christoffer Moe Ditlevsen: Lumina
  • Experia: Pray for Mercy 
  • Bram Stoker’s Dracula. Wojciech Kilar (BSO): Hunters Prelude
  • Salvador Pons: La Campaña Pérsica
  • JCRZ Movement II: The mountain

(Episodio 53) El Joven Constantino

El joven Constantino proclamado emperador en Britania por las tropas de su padre. La ilustración es de Angus Mc Bride (1973)

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Tras haber esbozado, en el episodio anterior, el desarrollo de los acontecimientos que acompañan a las abdicaciones del 305 y con la llamada Segunda Tetrarquía ya en funcionamiento, nos centramos hoy en la figura, absolutamente capital, de Constantino. 

No es tiempo aún, eso si, de hablar de sus glorias imperiales ni de sus victorias, ni tampoco de las grandes tragedias que acompañarán su vida, sino de sus años de juventud. 

Nacimiento, infancia y adolescencia de un príncipe de oscuro origen, hijo de una mujer de baja condición social, stabularia, tabernera, concubina o prostituta (depende de la fuente), y vástago legítimo a un tiempo del que llegaría a ser césar y tetrarca de occidente, Constancio Cloro. 

Vida llena de calamidades en Bitinia junto a su madre, y siempre a la sombre de un padre lejano y poderoso, que parecía haberse olvidado de ellos hasta que Diocleciano lo llama a su corte de Nicomedia en donde, a la par que una buena educación palaciega, con los mejores preceptores e instructores, siempre será (bien) tratado como un rehén en una cárcel de oro, siendo su función no otra que asegurar la lealtad de su padre Constancio Cloro, triunfante siempre en Galia y Britania.  

Hoy viajamos a los desconocidos episodios de las mocedades de Constantino que terminarán, casi de manera brusca, con su designación como emperador por parte de las tropas de su padre, ya muerto, en la actual York, Eboracum, en verano de 306.

Se rompen los principios de legalidad tetrárquica y Constantino emerge como un titán de entre las brumas de Britania. 

¿Emperador legítimo o usurpador? ¿Cuál será la reacción de Galerio, jefe de la segunda tetrarquía? Y Maximiano, que abdicó a regañadientes ¿se quedará tranquilo en su aburrido retiro en el sur de Italia? ¿Y qué pasará con el hijo de éste, el ambicioso príncipe Majencio? 

Bienvenidos al episodio número 53 de El Ocaso de Roma. 

Adjunto cartografía del episodio:

(EPISODIO 52) EL FIN DE LA TETRARQUÍA O LAS ABDICACIONES DEL 305

Palacio de Diocleciano en Salona, (Split, Croacia) Ilustración de Jean-Claude Golvin

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Terminado ya el estudio de la Iglesia hasta el siglo III, y tras haber analizado la llamada “gran persecución” llevada a cabo por Diocleciano y los tetrarcas, es hora de que analicemos la decadencia de este sistema político que tuvo a Diocleciano al frente de los destinos de Roma durante 20 años. 

Muchas guerras, campañas muy duras, que llevaron a diferentes tratados y reorganización de fronteras, y una política interior llena de reformas y de cambios estructurales que salvaron al imperio de su desaparición pero que, a la vez, cambiaron para siempre su semblante, su faz de república ficticia, para pasar a convertirse en una autocracia. 

Hoy estudiamos estos cambios y analizamos también los errores, los fallos que pudo cometer Diocleciano a la hora de estructurar su sistema terárquico, que si bien saca a Roma del atolladero, a cambio no es capaz de perdurar en el tiempo. 

Hablamos de estos fallos, y estudiamos lo cabos sueltos que dejó Diocleciano antes de su abdicación, en el 305, antes de su retiro a Salona, en donde nuestro emperador abandona la vida pública pero desde donde también es testigo del desmoronamiento de la tetrarquía. 

Se prepara una guerra total, un enfrentamiento civil como no se había visto en Roma desde hacía décadas, cuyo germen lo encontramos en las abdicaciones del 305.

Bienvenidos al episodio número 52 de EODR.